Paxton se considera bueno solo en una cosa: boxear. por eso cree que su Ășnica alternativa es mantener las distancias con la bailarina que se ha convertido en su obsesiĂłn. una. jodidamente. caliente. raylee no aprendiĂł la diferencia entre estar viva y vivir hasta que llegĂł al subzero. tampoco sabĂa que pudiera sentir una atracciĂłn tan irracional por el reservado boxeador que frecuenta el club y al que apenas conoce. Ă©l se conforma con comĂ©rsela con los ojos cada fin de semana. ella solo se atreve a soñarlo. pero cuando raylee es testigo de un asesinato y a paxton no le queda otra opciĂłn que arrastrarla a su secreto mundo para protegerla, todos los esfuerzos que ha invertido en mantener a raya sus instintos saltan por los aires. ahora, es su parte depredadora la que tiene el control. âte has mojado. âÂży quĂ© si lo he hecho? âque eso significa que a ti tambiĂ©n te gustarĂa comerme, aunque fuese un poco. âni en tus sueños. âpara tu informaciĂłn, te dirĂ© que en mis sueños han sido muchas las veces que te he comido. entera, lentamente y a placer. pero nunca pensĂ© que tĂș pudieras sentir mis mismasâŠ, digamos, ganas. lo bueno para mĂ es que acaba de delatarte tu olor, asĂ que da igual cuĂĄnto lo niegues.
